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UNA NUEVA AVENTURA EN LA TRANSCOMUNICACIÓN…TELEFÓNICA

Escuchar la entrevista en formato real audio hecha a Marisol y José Antonio Roldan sobre este tema

Espectro de voz de una Psicofonía

Desde que el hombre se hace consciente, histórica y biológicamente, comienza a temer su fin, al que bautizó como muerte. Un límite que llegado con el último hálito vital nos hace finitos, tras lo que sería una vida sin sentido de un cierto número de años o que por el contrario podría suponer un traspaso evolutivo hacia otras formas del Ser.

Decidir cual respuesta encontraremos tras fallecer puede suponer para muchos sólo cuestión de fe. Como en el caso de cualquiera de los seguidores de una de las muchas religiones que caminan en nuestro mundo abogando por un más allá después de la vida terrena. Allí, salvando las diferencias, se nos dibuja en general un “lugar” controlado por los que nos antecedieron en el viaje, “difuntos” y dirigido por los que siempre estuvieron al mando, “dioses”. Para ellos el hombre tridimensional: cuerpo / energía vital / espíritu se desligarían motivándose la extensión del último como consciencia individual del Ser.

Los escépticos acérrimos, hoy casi en extinción, han apostado siempre por un final humilde. “En polvo eres y en polvo te convertirás” . Pero a pesar de que defendían esta postura por la madre Ciencia, ésta termina quitándoles la razón y dejando entrever que el hombre es más que un cuerpo y es poseedor de centros energéticos que aunque aún desconocidos podrían ser identificados con el tradicional periespíritu o hálito vital. Los negativistas de la vida después de la vida no tenían en cuenta más que la parte visible del hombre, es decir, su cuerpo biológico. Parte del cual, por cierto, tampoco hubiera desaparecido sino que se hubiera prolongado genéticamente en el legado humano. De forma ingenua podríamos afirmar que la ciencia ha demostrado que hoy siguen vivas las primeras criaturas de nuestra especie dentro de nuestra sangre mortal.

Los escépticos moderados son los que amparándose en la duda y en el afán de búsqueda, y que sin dejarse llevar por la fe ciega ni la negación rotunda, pretenden estudiar todas y cada una de las posibilidades de que el hombre prolongue su existencia de una u otra forma. En este grupo encontramos tanto a los que médicamente se interesan en este campo (genética), cómo los que lo hacen a nivel cerebro-espiritual (channeling) o intentando encontrar una vía de comunicación con alguien del otro lado de forma más técnica y mecánica (transcomunicación instrumental). Y aunque relacionar las tres materias hoy en día suponga ver dibujarse en algunos una irónica sonrisa, lo cierto es que las tres búsquedas van encaminadas a lo mismo “conocer los límites de la vida y la propia vida en sí”.

Esquema del primer teléfono
Esquema del primer teléfono
de Alexander Graham Bell

Buscar caminos al más allá

Aunque erróneamente hemos llegado a creer que fueron los ideales espiritas los que introdujeron el afán por descubrir la existencia de un presunto más allá, debemos de otorgar tal mérito a nuestros ancestros. Los primeros homo sapiens, tal vez incluso antes otros antecesores evolutivos, intentaron comunicarse con los seres que les habían abandonado y tal vez de camino con los dioses que querían intuir en cada expresión de la naturaleza (dioses solares, de agua, etc). En ellos nació el instinto y la necesidad de buscar tranquilidad a ese momento que necesariamente todos transitarían con más o menos temor.

Unos curiosos seres estos primeros hombres que percibieron la muerte antes por ejemplo de darse cuenta de la vida. Y es que curiosamente masticaban e ingerían plantas alucinógenas con tal de alterar sus consciencias y comunicar con “ese otro lugar”, mucho antes por ejemplo, que empezaran a entender que las mujeres procreaban porque los hombres las inseminaban y no por efecto cíclico espontáneo.

Milenios de enseñanza y de observación sirvieron al hombre para sedentarse y cultivar. Con la escritura y las primeras civilizaciones también se “educó la búsqueda del otro lado”. La práctica más sencilla era la de “conectar mental o espiritualmente”.

Pero no todo el mundo era un dotado para ese trance mediúmnico y así surgieron objetos “canales” que utilizados como amuletos o potenciadores por los sacerdotes o brujos les facilitaban la comunicación con los difuntos y demás moradores del infinito.

Pitágoras
Pitágoras

Pitágoras, el medium-filósofo y matemático de la Antigua Grecia, fundador de una secta de pensamiento, apostaba por la existencia de un más allá. Es más, instruía a sus adeptos con fórmulas de channeling entre las cuales se incluía el ayuno periódico purificador, para captar bien los mensajes. Además impartía clases sobre el manejo de una básica mesa parlante o artilugio ideado por él, que actuando a modo de ouija transcribía mensajes supuestamente procedentes del otro lado.

El hombre había llegado a sapiens sapiens y demostraba su intelecto creando fórmulas de contacto, pero sobre todo siendo los delineantes de máquinas y técnicas destinadas al único fin de comunicar con los del otro lado de la frontera viva.

Cuando los espiritas hicieron su aparición antes de las hermanas Fox y el propio Allan Kardec se habían perfeccionado técnicas y artilugios como la vasografía, las mesas ouija y la escritura automática.

El casual descubridor del psicosonido (psicofonías o voces grabadas en magnetófono), Friedrich Jürguerson o su amigo y sucesor que perfecciono la técnica, Constantine Raudive introdujeron a la técnica existente una mecánica que les posibilitó la propia ciencia que les rodeaba. Pero aunque resultara extraño al principio escuchar voces posiblemente hablando de un más allá, debemos de pensar que era algo predestinado a ello. El propio inventor de la radio, el italiano Guglielmo Marconi o del teléfono, Alexander Graham Bell dieron con estos dos inventos que evolucionaron y revolucionaron nuestra sociedad precisamente en un intento de comunicar con ese más allá.

Era el momento en que los pensadores querían pasar de la lógica de creer que lo real era sólo lo que se alcanza a ver, para bucear en las posibilidades de esa mitad del universo que no es visible, entre otras cosas se estaban descubriendo los elementos químicos que componen el mundo, el aire, el agua, etc y que habían pasado desapercibidos como en su momento la gravedad, simplemente porque el ojo humano no lo podía percibir.

Descubrir los elementos y las ondas electromagnéticas y gravitacionales de cada uno (como vibran y en que frecuencia lo hacen) ayudó a crear nuevos inventos basados en la transmisión de datos por ondas entre ellas las hertzianas o de radio.

En 1969, Jürguenson fue recibido por el Papa Pablo VI.gif
En 1969, Jürguenson
fue recibido por el
Papa Pablo VI

Cuando Jürguerson y sus colaboradores empezaron a buscar técnicas de comunicarse con el más allá a través de una metodología científica y tecnológica iniciaron una nueva era dentro de la paraciencia y de ciencia. En la paraciencia se inició la TCI (transcomunicación instrumental)…en la ciencia con la apertura de comunicación a largas distancias que ofrecían las ondas de radio se inició la búsqueda de vida en otros planetas.

De la radio…al televisor…el ordenador…

Si todavía nos sorprenden las voces grabadas en las cintas de audio que dicen provenir del otro lado de la muerte, lo que nos produce el ver en imagen televisada rostros de difuntos en tiempo real (o no) teóricamente comunicándose con nosotros es desconcertante. El padre de las psicoimágenes fue el alemán Klaus Shreiber de Aken que en un intento de saber donde estaba su difunta hija, Karin, al parecer le vino la idea de verla a través del televisor. Según Shreiber fue ella misma la que le daría instrucciones de como debería hacerlo. Antes que Shreiber, el italiano Mario Rebecchi ya había intuido la posibilidad de intentar atraer imágenes del más allá a través de circuitos cerrados de televisión, pero su hipótesis no tuvo relevancia y quedó olvidada.

Para el italiano era necesario crear un campo cerrado de ondas de fácil manipulación de las entidades comunicantes, pero que ofreciera una total seguridad de que los mensajes que se recibieran pudieran ser reales y sin fraude. Los televisores no son más que emisores y reproductores de ondas hertzianas y los elementos vibracionales de la naturaleza pueden influir en las emisiones, de modo que en el receptor de televisión cualquier modificación sería detectada: una energía ajena, una variante en los elementos del aire, etc. En realidad esos canales que tenemos vacíos en nuestros televisores y que muestran una pantalla de mosca o puntos locos son el resultado de elementos como el oxígeno, nitrógeno, etc…del aire.

Si nuestros aparatos de televisión tuvieran el canal 114, la mosca pertenecería al oxígeno, uno de los elementos más abundante de nuestro universo y lo que estaríamos viendo sería su vibración. Este otro concepto sirvió como base a los precursores del proyecto SETI de la NASA que buscan vida inteligente en el universo, puesto que tanto ellos como nosotros habríamos dado con un punto común emisor y receptor

El televisor ayudado por el reproductor de video y con muchas horas de trabajo, de grabación ha dado cientos de resultados, al parecer positivos, de que el más allá

existe. Desde allí se comunican seres que instruyen a los de aquí al manejo de la transcomunicación o simplemente que necesitan ponerse en contacto con nosotros

El 14 de marzo de 1987 klausschreiber, capto a través del sistema Vidicom el presunto rostro de Alber Einstein
El 14 de marzo de
1987 Klaus Schreiber,
en Aachen, Alemanía
captó a través del
sistema Vidicom
el presunto rostro
de Albert Einstein

por motivos más espirituales. No todos son rostros, a veces aparecen paisajes y figuras animales. Y tampoco todo el que practica la TCI aboga porque lo visionado proceda del mas allá. Para muchos hay extrañas incongruencias, como la de que muchos rostros aparecen con la misma indumentaria y aspecto que una foto del difunto.

Solventando las mismas surgen argumentos como los de los análisis de scanner, empleados por ejemplo por la Agencia Espacial Norteamericana para saber la autenticidad de la Sabana Santa de Turín. Estos scanner transforman la imagen recibida en una tridimensional lo que facilita el detectado de trucaje en el caso de existir (un método fiable ciertamente, aunque no al cien por cien).

En nuestro país los interesados por la TCI son muchos y algunos de ellos dedican a esta nueva versión moderna de la paraciencia sus esfuerzos con ahínco. Uno de ellos es el pionero Sinesio Darnell, al que no sólo le debemos imágenes sorprendentes, sino también el haber hecho de puente entre los estudiosos de esta ciencia en el extranjero (Luxemburgo, Brasil, etc) y nuestro país. Después investigadores como

2-5-1987 grabaciones
de Luxemburgo

Francisco Mañez siguieron los pasos introduciendo cualquier novedad tecnológica en sus métodos de estudio, donde lo importante es captar la realidad que nos puede estar llegando desde el más allá. O desde otros planetas y dimensiones como propone Alfonso Galeano que muestra unas imágenes de presuntas entidades biológicas extraterrestres (EBE), similitud con los clásicos “grises”, obtenidas a través del televisor en algunas sesiones de las que realizan para estudiar el fenómeno psicoimagen.

En el lado de los estudiosos pero con recelo científico encontramos a personas como Carlos Fernandez que ve muy sospechoso el tremendo parecido de estas imágenes obtenidas ya no solo con las fotografías de los que están óbitos, sino con la idea que se tiene de ellos y que resaltan en sus comunicados. Por suerte, ni los nombrados aquí son los únicos ni las opiniones existentes ante el tema son sólo las expuestas anteriormente.

¿Un más allá con instrumental y medios de comunicación?

De todo lo que más resalta de los resultados positivos obtenidos con TCI es que en el otro lado no solo están seres sutiles, sino que el allí es muy parecido al aquí…casi paralelo y sincrónico.

Un posible uso de elementos tecnológicos por parte de los comunicantes y el hecho de que al parecer ellos dominen más las técnicas que nosotros, puesto que nos instruyen a nosotros (hay muchos ejemplos), nos hacen creer que el desapego a lo material y racional no estaría exactamente retratado en las verdades que nos han inculcado desde las religiones hasta las actuales creencias espiritas. Lo que hace que no sea tan ilógico que algunos difuntos dejen mensajes grabados en el contestador telefónico de la que fue su casa o que jugueteen y hablen a través del interfono (portero automático) de su antigua morada.

¿Difuntos hablando por teléfono con vivos?

Sonia Rinaldi

Los casos y experiencias de unas investigadoras (por separado) en TCI como son Monique Simonet y Sonia Rinaldi (que ha estudiado un caso en el que al hablar por teléfono móvil se logró grabar la voz de una espectral interlocutor) son estudios a añadir a la larga lista de parainterrogantes que nos rodean, pero tal vez también puede ser la prueba de que no andamos por mal camino y que se nos avisa de la posibilidad de que el comunicarse tecnológicamente con ese otro lugar paralelo sea más sencillo con la actual tecnología que manejamos en nuestra vida cotidiana, que por ende, pese a muchos, y para bien de todos, está al alcance de la gran mayoría de personas.

Pero resulta latoso, monótono y a veces infructuoso el dedicarse pacientemente a la recogida de psicoimágenes y psicofonías. Ciencias (si son tratadas como tales por su experimentadores, ya que utilizan diferentes ramas de la Ciencia para el proceso de recogida, comprobación y análisis) que están muy bien para personas dedicadas a su estudio pero desaniman a cualquier simple aficionado.

Sopesando las técnicas existentes y los requisitos necesarios para la recepción de los mensajes acústicos o visuales, en pos de simplificar el tiempo y en crear una técnica sencilla que cualquiera pueda utilizar pese a desconocer que significan ondas hertzianas en radio o fractales cromomatemáticos en televisión…surge una nueva técnica que en realidad siempre estuvo ahí…en nuestro teléfono.

Grabaciones registradas en contestadores y teléfonos móviles.

No hace mucho el caso de la grabación en un móvil nos conmovían al ser divulgado por la investigadora y coordinadora del ANT-TCI, Sonia Rinaldi, como auténtica voz de un difunto llamando a un vivo.

El caso lo había experimentado en primera persona otra interesada e investigadora de la TCI, la psicóloga brasileña Zilda Monteiro. La mujer había compartido cinco años de su vida con Edson y durante ese tiempo ambos compartieron su interés por registros de psicofonías. Terminada la relación sentimental ambos se distanciaron,

autora del reportaje durante un momento del estudio tci-teléfono6.jpg
Marisol Roldán realizando algunas
comprobaciones del método que ideó
para el estudio de la TCI a través
del teléfono

pero el ingreso en un hospital tras un infarto de Edson de nuevo les puso en contacto. Desde el centro sanitario donde él permanecía en cuidados intensivos una amiga común les puso en contacto telefónico. Tras charlar y rememorar viejos recuerdos, ambos se despidieron con la promesa del hombre de llamarla en el mismo momento en que abandonara el hospital: “SI NO TE LLAMO DESDE AQUÍ…TE LLAMO DESDE MÁS ALLÁ”, le dijo Edson a Zilda. La complicidad de la broma/promesa terminó haciendo que ésta al parecer se cumpliera.

Edson murió en el hospital donde estuvo ingresado tras varias intervenciones delicadas y posteriores permanencias en la UCI. No se volvieron encontrar ni hablaron, porque ella desconocía el teléfono y porque él no tenía posibilidad de llamarle en su estado crítico, que le llevaría a su muerte.

Sin embargo, días después al ir a revisar el buzón de voz de su móvil, Zilda descubrió asombrada que había grabado un mensaje de Edson en el que le decía “Yo te quiero” y que tal y como pudo comprobar se había registrado en su móvil después de su fallecimiento.

Una vez Zilda había puesto en conocimiento a Sonia Rinaldi de su experiencia, ésta le animó a que experimentara una recogida de psicofonías preguntando si de verdad era él. Efectivamente -según la investigadora brasileña- una voz masculina profunda y cansada dijo “claro que fui”. Rinaldi comparó las presuntas psicofonías con una grabación en vida del desaparecido Edson y las voces coincidían. En esa grabación de audio posterior se registraron además otras voces, entre ellas una femenina que decía “él está aquí”. ¿Ese aquí al que se hace referencia evocaba al más allá…tal vez?. En realidad, para comprobar científicamente el registro psicofónico de voces se hace necesario complicados y exhaustivos controles de las voces a través de cálculos espectrográficos. Y a pesar de que en muchos casos los parecidos entre las muestras afirmarían que se tratan de la misma persona siempre quedarán los lógicos que echarán en falta el estudio de pormenores personales entre los individuos que reciben el mensaje, los que lo envían y la relación que les une a los investigadores. Es como si cada vez que se abre una puerta al conocimiento la razón se empeñara en cerrar otra, creando habitaciones cerradas de misterio.

….Y aún así esas habitaciones, a veces físicas, suelen picar de nuevo para requerir nuestra atención: es el caso de las llamadas fantasmales desde una habitación vacía, noticia que conmociona a los norteamericanos por su reciente divulgación en la prensa local.

En San Luis Obispo, California (USA), la habitación vacía de un hotel es el escenario de unos extraños fenómenos que mucho tienen que ver con los registros de llamadas imposibles a teléfonos.

San Luis Obispo,
California (USA).

Aunque ya se lo toman a broma los del personal del hotel del Paso Robles Inn, cada vez que suena el teléfono en recepción el conserje sigue teniendo miedo. La llamada fantasmal se produce desde el interior del inmueble, en concreto desde la habitación 911. Pero desde el otro lado del hilo telefónico no hay ningún interlocutor.

Al principio, la dirección atribuyó estas llamadas a una avería posible en la centralita del hotel. Pero las circunstancias empeoraron cuando el posible espectro terminó por marcar incluso al número de la policia local. Creyendo que se trataba de una emergencia los agentes acudieron al instante. La puerta de la habitación requería una llave especial eléctronica para abrirse, así que tras forzarla se encontraron con una habitación totalmente vacía.

Esta llamada no puede ser producto de un accidente, ya que para llamar al exterior es preciso marcar dos teclas 8 y 0 antes del número 911, según afirmó el gerente del hotel, Paul Wallace. Y se debe de hacer desde allí. Poco después de los incidentes la dirección acudió a los servicios de la compañía telefónica Pacific Bell, que demostró que no existía tal avería en la centralita ni en ninguna otra parte del sistema telefónico del negocio. Lo que dejó desconcertado también a Mike Childs, jefe de mantenimiento del inmueble, que reconoce a los medios que estas llamadas son insistentes y que se reciben de dos a tres veces por día. Childs también explica que sólo se ha convencido de que es un misterio porque se han producido incluso estando él vigilando en la habitación. Una llamada que se produjo sin que se descolgase el teléfono y en otra ocasión mientras un empleado sostenía el auricular en la mano, descartando así toda manipulación. Además Childs ha mostrado su curiosidad ante un hecho que al resto les había pasado inadvertido. Según el jefe de mantenimiento, las llamadas eran más frecuentes en días de mal tiempo. Hecho que confirmó el oficial de policía de Paso Robles, Terry Johnson.

El resto de personal del hotel, al menos los más creyentes en la autenticidad del misterio telefónico que viven, piensan que puede tratarse del fantasma de un antiguo trabajador, llamado Emsley que falleció de un infarto de miocardio allí mismo durante el transcurso de un incendio.

En la actualidad el fenómeno parece haber evolucionado y cuando el recepcionista descuelga el teléfono y pregunta asustado “¿quién es…?” al otro lado de la línea se dejan oir una serie de crujidos parecidos a interferencia o papel arrugándose, quizás inexistentes llamas crepitar.

Éste y otros casos en referencia a posibles llamadas telefónicas de presuntos espectros hacen que se planteen una serie de dudas que abren una nueva vía a los que pretenden hallar respuestas: si ellos han encontrado la fórmula espontánea para utilizar el teléfono y comunicarse con nosotros…¿podríamos nosotros facilitarle la tarea de forma consciente y estudiada para registrar sus mensajes de forma localizada y bajo estudio?.

Búsqueda de un medio sencillo para comunicarse con el más allá

Zilda Monteiro con el
móvil por donde dice
haber recibido mensajes
de su ex-marido muerto

Además de barato y al alcance de casi todos el método que encontramos en el teléfono -ese artefacto que tenemos en casa y que cada mes nos hace eco de su presencia con la llegada de su factura de usuario- puede servirnos para el fin de aventurarnos a una pequeña incursión al más allá si existe y esa es nuestra voluntad. Puesto que ambas premisas son casi tan imprescindibles, sino más que la existencia del propio aparato de telefonía.

El método que proponemos es sencillo, pero debe de quedar claro que está únicamente estudiado para la telefonía fija. Debido a que la móvil al ser captada por satélite nos ofrece menos posibilidad de ver si lo que hemos recibido ha sido un transmensaje o cualquier interferencia de otro medio más terreno. Algunas de las principales premisas que debemos seguir son:

* Buscarse un circuito cerrado: Es decir tenemos que intentar que la llamada recibida desde el supuesto más allá no tenga ningún otro origen por lo que tenemos que formar un circuito cerrado. En las psicoimágenes se enfoca el objetivo de la cámara al televisor para acoplar la imagen en una cadena de imágenes infinitas que nos muestran la dimensión del televisor (efecto un televisor dentro de otro, de otro, etc). En el teléfono este efecto es posible de conseguir gracias al automarcado. En España y desde cualquier lugar basta con que levantemos el auricular, marquemos el 020 y colguemos inmediatamente. En ese momento recibiremos una llamada. En realidad somos nosotros mismos que nos hemos llamado. Mientras tengamos el auricular en la mano tendremos un camino abierto a la comunicación. Ahora podemos detenerrnos a escuchar y preguntar si alguien nos escucha como haríamos con cualquier otra técnica de comunicación con el más allá y a esperar. Si se quiere dejar grabados los resultados para posteriores consultas o como muestra de lo obtenido deberíamos tener un teléfono manos libres y una grabadora nos hará la labor, también cómo no, los contestadores pueden cumplir dicha función.

Una técnica de recién acuñación que podemos practicar en casa si realmente somos curiosos y si no podemos permitirnos el lujo ni el tiempo de usar otras tecnologías y métodos de transcomunicación instrumental.

* La curiosidad de que varios interlocutores pueden escuchar al tiempo que graban, para lo cual únicamente se necesitan contar con varios teléfonos conectados a la red del mismo número telefónico (y que vincula la tecnología con el añejo sabor de las antiguas sesiones mediúmnicas). El hecho de que sean más de una las personas experimentando abrirá las posibilidades de obtener más comunicados y mensajes. Siempre y cuando los individuos que practiquen esta variante colectiva de transcomunicación quieran conseguir un fin común, dejando de lado cualquier tipo de fraude, engaño o sonidos terrenales inducidos por alguno de ellos.

* El tiempo: de conexión, comunicación o llamada dependeré del tiempo que tengamos descolgado el auricular. Aunque se aconseja que el tiempo transcurrido desde el marcado del 020 hasta que se cuelgue definitivamente no sea excesivo. De uno a dos minutos por toma facilitará un posterior análisis.

Los teléfonos del experimento:

Son recomendables los modelos sencillos, valiendo los de cualquier marca. Eso si deberíamos de preferir los llamados manos libres, puesto que nos facilitará la tarea de grabación.

También debemos de tener en cuenta que se presentarán complicaciones si los aparatos telefónicos los tenemos conectados a otros sistemas como por ejemplo a un MODEM o grabadora de cinta exterior, fax, etc.

Instrucciones del marcado

Teléfono Pacific Bell

Debemos de tener en cuenta algunos aspectos básicos para que la recogida de muestras (llamadas) sea lo más aséptica posible y para que después lo registrado en la grabadora sea únicamente lo que pretendemos captar, es decir, voces desconocidas acompañadas del pitido telefónico continuo.

– Como pretendemos llamarnos a nosotros mismos y crear un campo cerrado donde cualquier llamada o conexión no pueda interferir nuestra experiencia, debemos de tener en cuenta que los sonidos o ruidos que se aprecien en nuestra habitación-laboratorio quedaran marcados en el teléfono y pasaran a la grabadora. Esto perjudica notablemente la calidad de las futuras psicollamadas en el caso de haberlas y las ensucia con ruidos que nos las pueden ocultar. Lo prudente sería encontrar una habitación alejada de ruidos exteriores (tránsito de autos, voces en la calle, etc ) y exenta de golpes o sonidos internos de nuestra vivienda. Incluso sería conveniente tomar las psicollamadas en soledad y si no es posible por lo menos pedir colaboración de los presentes para que se faciliten las tomas de llamada.

Una vez solventados estos pormenores podemos iniciar el experimento:

– Cogeremos el auricular y descolgaremos como si fuéramos a hacer una llamada.
– Procedemos a marcar el número 020 (número de pruebas de automarcado de telefónica).
– Inmediatamente después de marcar colgamos el auricular y esperamos unos 15 segundos.
– Si todo ha salido bien escucharemos una llamada.
– Descolgamos el auricular y pasamos a la fase de grabación del tono continuo de la llamada (bien acercando el auricular a una grabadora o un manos libres).

Tiempo de las tomas de psicollamadas

Este tiempo depende de nuestra voluntad. Nuestra experiencia hace recomienda que las grabaciones por llamada no superen los cinco minutos (siendo óptimo entre un minuto y los dos minutos), porque resultará mucho más fácil de examinar luego la grabación de audio obtenida. Lo que si podemos es repetir las tomas de psicollamadas varias veces.

* Nuestro consejo es que entre toma y toma (entre principio y fin de llamada) el que está experimentando registre su propia voz para que haya constancia de

La autora del método del TCI-telefónico con
dos de sus colaboradores

grabación y además para que en posteriores análisis sea más fácil determinar las diferencias espectrales entre el fondo grabado en nuestro teléfono perteneciente a la realidad humana y esas posibles voces de difuntos que pudieran haber quedado impregnando la cinta de audio. Aunque en este método en principio se puede prescindir de este paso, ya que tendremos para posteriores análisis como detector de posibles fraudes el sonido de comunicación que durante toda la prueba sonará continuamente. Es difícil insertar algún tipo de grabación de audio entre el sonido de comunicado de llamada, porque el “pi, pi, pi” es continuo y hace más fácil detectar cualquier inclusión posterior de sonido ajeno a la prueba o grabación original.

* Un ejemplo de voz ya grabado viene también de la mano de Sonia Rinaldi y se registró en una secretaría electrónica o centralita. En el registro que hemos seleccionado como ejemplo (aunque no fue buscado sino espontáneo) se escucha el toque de ocupado y por encima de él una voz joven diciendo “oi”.

Una vez expuesto la historia a grandes rasgos de la transcomunicación instrumental y el protocolo de nuevo método de TCI a través de la telefonía fija, sólo nos queda pediros que a través de la Web de Años Luz podrías participar con nosotros en la experimentación de esta nueva técnica. Podéis hacerlos de muchas formas: enviando e-mails con sugerencias, críticas, etc. Dejándonos vuestro opinión en esta misma página y sobre todo haciéndonos saber cómo os ha ido a la hora de experimentarlo. Si obtenéis grabaciones curiosas, psicofonías, etc…y queréis que sean analizadas también nos las podéis enviar para que sean estudiadas. A través de esta página os tendremos informados día a día de la evolución del proyecto, así como de vuestras aportaciones.

Sólo el tiempo, la dedicación insistente y la máxima asepsia en la recogida de estos mensajes telefónicos nos dirá cuanto tiempo nos queda para saber la verdad y de encontrarla cuál es ésta. Así que simplemente debemos de tener humana paciencia de mortales…y marcar muy seguido ese 020 para ver lo que nos puede contestar…