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Caso Ceuta: Las "voces" olvidadas

Por Marisol y José Antonio Roldán
redaccion@aluzinformacion.com


Parte exterior del Tanatorio de Ceuta

Aquella madrugada del 9 al 10 de Noviembre del 2002 no podrá borrarse jamás de la memoria de Encarni González y Gema Sánchez, las vigilantes del Tanatorio Municipal de la Ciudad Autónoma de Ceuta. Tampoco la olvidarán los ocho agentes de la policía local que se personaron en la calle San Amaro s/n más allá de las tres de la mañana, dejando aparcados sus cuatro vehículos de patrulla en el exterior del recinto y junto a la petrolífera D.U.C.A.R, donde hacía guardia Juanma, el onceavo testigo de aquella noche.

¿Qué les sucedió a esas once personas aquella noche?... Atónitos escucharon a viva voz una serie de lamentos, lloros y raps que procedían de todos los rincones del edificio, pero a la vez desde ninguno. No pudieron localizar el origen. Cuando los policías inspeccionaban la segunda planta en un intento con dar con la persona o con lo que fuera que pudiera emitir esos sonidos desgarradores, el sonido se producía y ellos creían que su procedencia era la primera planta, los demás agentes que buscaban por todos lados en la primera planta escuchaban los sonidos y ellos fijaban sus asombrados ojos en la planta superior, donde oían los lamentos. Confusos, después de no dejar ni un pequeño hueco por observar, los seis oficiales de policía –dos se quedaron en el exterior en cuidado de los coches- no sabían que hacer. Su trabajo había terminado. Ellos habían acudido a una llamada de urgencia, realizada por las dos mujeres guardas del Tanatorio, y no habían dado con el origen de las "voces". Ni dentro ni fuera del edificio se producían, y sin embargo, las seguían escuchando. Se marcharon a comisaría y en la morgue –sin cuerpos de difuntos esa noche, curiosamente ninguna sala de velatorio estaba siendo usada, no había nadie- quedaron perplejos Gema y Encarni, Juanma más blanco que la pared no volvió en toda la noche a su puesto de vigilancia. El miedo ante lo que estaba escuchando le dejó sencillamente paralizado en las sillas de la antesala.

Ante la llamada desesperada de las dos vigilantes, la policía volvía de nuevo, a eso de las 4:30 de la madrugada, cuando hacía más de una hora y media que "aquello" no dejaba de escucharse. Parecía tener pequeños períodos de descanso y luego, de nuevo, el estremecedor ruido volvía a producirse. De nuevo, la patrulla del 092 no encontraba qué o quién podía producir lo que ellos escuchaban. Entorno a las seis de la mañana las "voces" cesan, aunque como comprobaríamos días después ni era la primera ni la última vez que se producían. La noticia saltó a la prensa, primero local y luego nacional, luego los distintos medios de difusión dieron la noticia, en la mayoría de casos las informaciones en nada tenían que ver con la verdad de lo sucedido y como suele suceder en estos casos se tendió a distorsionar la realidad y en muchos casos a inventarla. Cuando estamos a escasas semanas que se cumplan dos años de la madrugada que relatábamos al principio, el Caso Ceuta ha intentado ser algo más olvidado por medios especializados en misterios y enigmas, en muchas casos desprestigiando a los testigos y testimonios. En la mayoría de ocasiones sencillamente mintiendo por "vender" misterio, un mal endémico en este mundo de lo insólito.

Periódico hablando del tema

La pregunta es clara, querido lector, ¿para qué once personas van a mentir sobre un tema así, personas que no se conocían entre sií, ¿ocho agentes de la policía local "hacen una broma" y no sólo nos la hacen saber a nosotros, sino que la estampan en el parte oficial de incidencias de la Jefatura Superior de Policía de Ceuta, en ocasiones aguantando las mofas de los propios compañeros llamándoles la "patrulla fantasma, etc.? Pero ojo, nosotros nunca hemos afirmado (las afirmaciones gratuitas son para otros) que aquello fuera paranormal o no, porque entre otras cosas es un caso que seguimos investigando y después de entrevistar a los testigos y su entorno, haber ido en varias ocasiones a Ceuta a investigar in situ en caso, aún no podemos afirmar nada. Se llegó a afirmar en medios radiofónicos a nivel nacional que el Superintendente de Policía, Don Ángel Gómez, había dado carpetazo al asunto, no dejando que se hablara de él, cuando en realidad en pocos casos encontraremos mayor colaboración que en éste. El Señor Gómez no sólo nos facilitó hablar con sus hombres, sino que no puso ningún reparo, nunca, en hablarnos sobre el asunto. Al igual que Antonio Troyano, la persona encargada de dirigir el personal del Tanatorio y el Cementerio Municipal de Ceuta. Nuestras investigaciones en el lugar comenzaban el 28 de Noviembre de ese mismo año, pero ya habíamos hablado desde el primer momento telefónicamente con todos los testigos, entrevistándoles incluso para nuestro programa radiofónico Años Luz. Aunque no nos podíamos esperar nada de lo que nos iba a suceder allí.

Con policías

Esa misma madrugada, del 28 al 29 de Noviembre, en compañía de las vigilantes Gloria Cabrera y Teresa Bracero, sin ningún "cliente" en los túmulos funerarios, pudimos captar en nuestras grabadoras los "lamentos" que habían helado la sangre a aquellas once personas. Ningún aparato encendido, ningún ruido y aquello se escuchaba. Si Marisol subía al piso superior a mirar los cassettes, ella escuchaba los extraños sonidos procedentes de la planta baja y desde allí, yo junto a las vigilantes, casi podríamos haber jurado que procedían de donde Marisol estaba.

Marisol Roldán hablando con el jefe de patrulla de bomberos Miguel Ángel

En aquella primera ocasión, casi una semana después de haber llegado y casi "viviendo" las 24 horas en la morgue nos dimos cuenta de la dimensión extraordinaria que tenía ese fenómeno. Extraordinaria no porque sepamos a ciencia cierta que aquello tenía, o tiene –porque aún se sigue produciendo en ocasiones-, sino por la cantidad de testigos que pudimos encontrar y sobre todo la información que pudimos recabar sobre el asunto. A lo largo de este tiempo, y como solemos hacer con todos los casos que investigamos, volvimos a revisar el fenómeno y aquella primera impresión no se nos ha borrado, más bien reforzado.

Tomando medidas

Estamos, sin duda, ante uno de los casos más importantes producidos en España en las últimas décadas y "gracias" a algunos vendedores de humo, que trafican con las experiencias de las personas, verdaderos protagonistas del misterio, el caso parece haber quedado arrinconado. Sin embargo, sería casi imperdonable dejarlo de lado, más aún cuando es historia viva de lo paranormal, cuando los testigos están vivos, sus experiencias y sensaciones intactas y no hay la vez  que bajemos a Ceuta que no nos traigamos algo nuevo en el bloc de notas. Claro está que escribir sobre los temas de siempre, muchos de ellos de décadas atrás, siempre tiene la ventaja que la mayoría de personas que los vivieron han muerto y por lo tanto no les pueden decir que mienten.

Estimado lector de Años Luz, hagamos entre todos que este gran barco de los enigmas y misterios vaya hacia delante, que no quede más varado en las arenas de los que no quieren buscar, sino vender. Un caso el de las "voces" del Tanatorio de Ceuta que tiene novedades, que poco a poco, siempre comprobando y contrastando antes toda la información, os iremos plasmando en esta sección. Como adelanto curioso os comentaremos que se llegó a especular que una de las voces pertenecía a un niño pequeño que desgarrado se lamentaba. Pues bien, coincidencia o no, tras bastantes años de matrimonio sin poder tener hijos, una de las testigos, Mari Luz, quedó en cinta de un niño pocos meses después de aquella madrugada del 9 al 10 de Noviembre del 2002, ¿casualidad?.